El macramé es un mundo lleno de posibilidades… pero si alguna vez te has preguntado qué cuerda usar, no estás sola 😉
La elección del material es clave para que el resultado quede justo como lo imaginas.
Aquí va un resumen de las cuerdas básicas para tus creaciones en macramé;

Cuerda torcida: da un acabado rústico y definido, perfecta para tapices con textura.
Es mi prefe ;) Tiene consistencia, algo de rigidez pero a la vez es maleable.
Para mi es ideal para el macraweaving y para los colgadores de plantas.
Cuerda trenzada: firme, no se deshilacha y mantiene bien la forma, ideal para piezas que necesitan resistencia.
Para colgadores, complementos que van a ser usados o piezas que tienen que resistir fricción y contacto continuo es la perfecta.


Cuerda peinada o de urdimbre: suave y desenfadada, perfecta para flecos y acabados esponjosos.
Es amorosa, maleable, pero algo más complicada de trabajar porque las hebras se separan, pero no sufras, es fácil poner un pedazo de celo en la punta y además ayuda a practicar la resiliencia y la paciencia, pura meditación activa ;)
En resumen: cada cuerda tiene su personalidad, ¡elige la que mejor acompañe la tuya!
Otro día hablaremos de los grosores y cómo calcular la cantidad de material que necesitas para tus piezas ¿Te apetece?
Descubre AQUI todas nuestras cuerdas.

